Contra los robots

El diario de viaje de Emmanuel Di Rossetti


Transformando la idea en sentimiento

Max Jacob a un estudiante:

La meditación no se trata de tener ideas; ¡todo lo contrario! Se trata de tener una, transformarla en un sentimiento, una convicción. Una meditación es buena cuando culmina en un SÍ, pronunciado con todo el cuerpo, un grito del corazón: ¡alegría o tristeza!, una lágrima o una carcajada. Intenta meditar en esto: Dios se hizo hombre. Repítelo hasta que llegues a la convicción. No importa qué imágenes te vengan a la mente: una imagen de Cristo, de un niño, de un joven o del Cristo crucificado. No importa. Repite de rodillas: ¡Dios se hizo hombre! ¿Por cuánto tiempo? Eso depende de tu capacidad. Hay meditaciones buenas de diez minutos y otras malas de una hora. En resumen, medita al menos dos veces al día.

No te hablo de oración, de contemplación, primero porque no entiendo mucho de eso, segundo porque no quiero hacerte un místico, sino sólo un hombre.


Obtenga más información sobre Against the Robots

Suscríbete para recibir las últimas publicaciones en tu correo electrónico.



Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el no deseado. Obtenga más información sobre cómo se procesan los datos de sus comentarios .

Obtenga más información sobre Against the Robots

Suscríbete para seguir leyendo y tener acceso a todo el archivo.

Continuar leyendo