Contra los robots

El diario de viaje de Emmanuel Di Rossetti


Abril de 2017

  • Antígona, desafiante e íntima (5/7. Autoridad)

    Parte 5: Autoridad. En la antigua Grecia, los hombres se conocían y reconocían en los ojos de su familia, sus seres queridos y su comunidad. Las mujeres se reservaban el espejo, asociado con la belleza, la feminidad y la seducción. El reflejo estaba en todas partes. «No hay lugar que no sea…» Continuar leyendo

  • Identificar

    La identidad se divide, por una parte, en un fundamento que está en nosotros, sin el cual no podemos derivar ningún mérito particular —nuestra naturaleza y la educación (cultura) que hemos recibido— y, por otra parte, un movimiento constitutivo de la vida que descubre elementos no enumerados por nuestra naturaleza o nuestra educación, pero que deben… Continuar leyendo

  • La división según Creonte

    Creonte divide a sus interlocutores en dos bandos: los que están con él y los que están en su contra. Ya no negocia ni amenaza a quienes se le oponen. La fuerza lo controla, cuando la fuerza solo debería usarse para proteger, y esto siempre ocurre con quienes se entregan en cuerpo y alma a… Continuar leyendo

  • Los enantiodromos, la bifurcación de la vida

    Creonte se transforma en un tirano. Se convierte en lo que imagina que debe ser. Este es el enantiodromos, ese momento y lugar de la mitología griega que revela la verdadera naturaleza del hombre cuando, en la encrucijada, debe enfrentarse a la elección del camino a seguir. El enantiodromos es la bifurcación donde quien se convierte… Continuar leyendo

  • Asumirlo como propio, una transfiguración

    Es difícil comprender, en nuestra era de individualismo, que el acto de responsabilizarse de una falta que uno no cree propia, sino que cree atribuida a otro, pero que necesariamente también es propia, necesariamente, porque ya he cometido ese tipo de falta por acción u omisión; esta falta no me es desconocida. El acto de responsabilizarse… Continuar leyendo

  • Ser y tener

    Lo que nos pertenece importa menos que quiénes somos, y nos equivocamos al creer, bajo el influjo de la envidia, que lo que nos pertenece puede definir quiénes somos. Continuar leyendo